The end...?
Capítulo
4:
BY BILL:
Daniela
me abrazaba mientras caminábamos por el parque de juegos, era una gran feria
con un montón de juegos mecánicos.
Me
miró con sus ojos azules mientras el viento jugueteaba con su cabello castaño
eso asía que su cabello se coloque en su cara.
—
¿Y bien? ¿A cuál vamos primero?
—
Elige tú.
Un
grupo de chicas y chicos pasaron junto a nosotros susurrando algo realmente
insultante para Daniela.
—
Quiero… quiero irme.
Sujeté
su mano y empecé a caminar.
—
Si tú no eliges, yo soy el que elegirá.
—
Bill…
No
dejé que continuara y la besé, luego ella sonrió y se relajó.
—
¿Sabes? Cambié de idea.
—
¿Qué?
—
¿Qué tal si tú y yo vamos a mi casa, a mi habitación, a mi cama…?
—
Y luego dices que tu hermano es al que no le gusta estar en la cama sin una
mujer.
BY
GUSTAV:
—
Nos vemos –me dijo Pame.
—
Cuídate –le dije mostrando una falsa sonrisa.
Después
de que Pamela se fue, sentí nuevamente la soledad, ella había sido una gran
compañía, mejor dicho me había enamorado de ella, es una mujer preciosa.
—
¡Gusty! ¡Gusty! –escuché a Bill y detrás de él vi a su novia.
—
Kaulitz menor –dije riendo –Hola Danny –salude a la novia de Bill la cual tenía
una gran sonrisa en sus labios, ella me saludó moviendo su mano izquierda.
—
¿Ya te sientes mejor? –me preguntó Bill.
—
Sí.
—
Por cierto ¿Quién era la chica que acabó de salir?
—
Es Pamela, fue mi compañera en esta habitación.
—
¿Te gusta? –me preguntó Danny.
—
¿Me gusta? –La miré alzando una ceja, ella rió –Estoy enamorado de ella.
—
¡Eh! –dijeron Bill y Daniela y luego rieron.
BY
TOM:
—
Eh… yo –tartamudeo Rosaline.
—
¡Hay! Hola –la saludó Patty, una amiga mía.
—
Patty ella es Rosaline y Rosaline ella es Patty…
—
Soy su novia –Patty le extendió su mano.
—
¿Novia? –Rosaline dejó de estrechar su mano.
—
Sí ¿Pasa algo? –A Patty se le había borrado su sonrisa.
—
¡Pff! Valla Tom –dijo Rosaline, dio media vuelta y empezó a caminar.
Intenté
seguirla pero Patty sujeto mi mano y me miró muy seria.
—
¿Me puedes explicar qué fue eso?
—
Ahora vuelo –me solté de su mano.
—
Está bien, pero si sales de esta habitación, yo seré tu ex novia.
La
miré por un instante “Lo siento” fue
lo único que le dije y luego salí corriendo de ahí para buscar a Rosaline.
Estaba bien claro que ahora Patty y yo no somos nada, ni siquiera amigos, tan
solo la dejé ahí diciéndole un par de estúpidas palabras. Patty es estupenda,
pero no es nada serio, así que salí corriendo detrás de Rosaline, no sé por qué
se fue pero la estoy siguiendo.
—
¡No la dejen salir! –le grité al que se encarga de la puerta, mi hermano y yo
habíamos aumentado la seguridad.
—
¡Aléjate Tom! –dijo muy molesta para luego intentar abrir la puerta ella misma.
—
Es eléctrica –le dije parándome junto a ella.
—
No me importa –me miró muy enojada.
—
Abran la puerta –le dije al guardia y este enseguida me obedeció.
Rosaline
me sonrió victoriosa y salió a paso firme de mi casa. La seguí caminando detrás
de ella, no sabía cómo empezar debía disculparme con Rosaline y también con
Ría.
***
—
Rosaline llevamos horas caminando, déjame explicarte todo.
—
¡No! ¡No llevamos horas caminando! Yo llevo horas caminando ¿Entendido? Déjame
en paz.
—
Déjame explicarte to… ¡Mierda! –empecé a gritar de dolor cuando Rosaline sujeto
uno de mis dedos y lo empezó a doblar hacia atrás.
—
Quiero que te largues de mi vista, ¡Maldito mentiroso! –me miró enojada y lego
me soltó con brusquedad.
—
Rosaline… yo no te he mentido en nada –agaché la cabeza en cuanto ella se giró,
temía a que me golpeara.
No
me hizo nada.
—
Primero con tu actitud seductora ¿Por qué no me dijiste que tienes una maldita
novia? Es lo primero que se dice al conocer a alguien, en especial si le
ofreces tu casa para que se quede.
—
¡Cállate!
—
¿Disculpa?
—
¡Oh, no! –Me asusté al ver su expresión –Quiero decir… escúchame.
Me
miró por un par de segundos y luego puso los ojos en blanco.
—
Está bien, te escucho.
—
Tú eres una chica muy agradable, de hecho sólo quería tener algo por una noche
contigo nada más, pero al ver tu situación creo que debo ayudarte. Déjame
ayudarte.
—
¡Valla! Miren es santo Tom.
BY
GEORG:
—
¿Georg? ¡Amor ya llegué! –escuché a Katty.
Dejé
la laptop en el sofá donde estaba sentado y empecé a caminar hacia la puerta,
necesitaba hablar con ella ahora, Katty no se merece esto.
Mis
manos sudaban y mis piernas temblaban cuando me acercaba a la puerta de
entrada. Al llegar no la vi, giré completamente buscándola y no la encontré. Me
dirigí en dirección a la habitación y tampoco estaba.
—
¿Katty? Katty –la llamé.
—
¡Estoy aquí! –su voz provenía de la sala.
Salí
de la habitación y me dirigí a la sala pero antes de llegar me choqué con ella
y empezó a reí sin parar.
—
¡Qué susto! –Dijo mirándome con sus ojos achinados por la risa.
—
Katty –intente llamar su atención.
—
¿Si?
—
Debo hablar contigo.
—
¿Ahora?
—
Sí – arrugué el entrecejo -¿Por qué? ¿Estas ocupada?
—
Mis padres y mis tíos están aquí.
Sujetó
mi mano y me empezó a jalar hacia la sala, ahí vi a su mamá, a su papá, al
hermano de su papá y a su esposa. Saludé a cada uno y luego me senté junto a
Katty en un sofá frente a todos ellos.
—
¿Cómo estas Georg? Debes sentirte cansado con los preparativos, eso es muy
estresante pera una mujer y muy cansado y aburrido para un hombre –me dijo la
mamá de Katty.
—
Un poco –dije.
—
Solo falta un mes para la boda –dijo el Carlos, el tío de Katty.
—
Bueno, solo tres semanas y unos días… el tiempo corre ¿Ya está todo listo? –la
mamá de Katty estaba muy emocionada con la boda.
—
Están pendientes algunos detalles.
—
¿No quieres mi ayuda?
—
No, mamá gracias, pero ya sabes que me gusta hacer las cosas por mí misma.
A
Katty no le gusta que le ayuden con cosas que son de ella, ella sabe que si una
persona le ayuda no puede hacer exactamente lo que ella quiere, tiene muy en
claro que dos personas no pueden pensar lo mismo, por eso ella prefiere hacerlo
por sí misma, desde que la conocí ella fue así. Suele enojarse mucho si alguien
falla a sus instrucciones, y lo sé por experiencia.
Katty
había traído algunas cosas para preparar una cena, su mamá y su tía la ayudaban
en la cocina, mientras que nosotros tres conversábamos en la sala mientras bebíamos
Whisky, no es de mis favoritos. Me sentía incómodo, no es que el padre de Katty
me intimide solo que acabo de engañar a su hija y el señor es tan amable
conmigo, siempre fue así, desde que me conoció me trató como si fuera alguien
más de la familia.
—
Perdónenme por un instante, debo contestar –dijo el señor Enrique, el padre de
Katty. Se levantó y se fue a otra habitación.
El
señor Carlos se sentó junto a mí y me miró con una sonrisa en su boca.
—
El matrimonio es un paso grande ¿Lo sabes?
—
Sí, señor.
—
Yo ya llevo cuatro –soltó una carcajada y yo sonreí tímidamente. No entiendo
por qué me sentía tan tenso –Las infidelidades suelen ocurrir.
Mis
ojos se abrieron tanto que me entro aire y me ardieron, ¿él sabe lo que hice?
—
No es que diga que Katty te es infiel –dijo mirándome.
—
Nunca pensaría eso de ella.
—
Deberías pensarlo un poco, hombres y mujeres siempre suelen ser infieles,
pregúntale a mi ex esposa que se revolcaba con su compañero de trabajo –lo
último lo dijo con amargura.
—
Lo siento.
—
No hijo, no debes sentirlo, muy pronto cualquiera de los dos va a cometer un
acto de infidelidad, desde un beso hasta tener una segunda familia, si es que
ya no lo hicieron –nuevamente empezó a reír.
—
Entonces ¿trata de decir que eso es
normal? –apoyé mis codos en mis piernas y entrelacé los dedos de mis manos.
—
No, eso está mal. Un beso y un revolcón son otra mujer es una infidelidad, es
algo normal pero no es correcto, debes ser cuidadoso si no quieres tener otra
familia –me guiñó un ojo.
—
Carlos, necesito hablar contigo –el padre de Katty sonaba muy preocupado.
Ambos
se apartaron un poco de mí.
—
La situación está mal, la… empresa de… -no logré escuchar más. Más bien me
concentré en mis pensamientos.
Tal
vez lo que hice no es tan malo, creo que debería callar y no decirle nada a
Katty, no sería el primer hombre que calla una infidelidad, pero ¿Katty se
merece esto? No ninguna mujer se lo merece, pero debería callar esto.
—
¡Ya está todo listo! –escuché a Katty.