martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 10: El adiós a la mala vida y el comienzo de una peor.


The end...?
Capítulo 10: El adiós a la mala vida y el comienzo de una peor.
BY ROSALINE:
— ¡Rosaline! Mi amor –dijo Andy.
En su rostro tenía una gran sonrisa de satisfacción, cuando le salen las cosas como él las quiere siempre tiene esa estúpida sonrisa que me encantaría borrarla de una patada. Pero debía aguantarme las ganas ya que Andy sujetaba el brazo de Michel mientras le apuntaba con un arma en la cabeza, Michel estaba muy asustada.
— ¡Ya estoy aquí! Deja en paz a Michel.
— ¡Vete! –me gritó Michel.
Sentí que alguien estaba detrás de mí, me giré y vi a Jeremy, quise correr pero sacó un arma y me la puso en plena frente, no es la primera vez que alguien me apunta con un arma.
— ¡Es una trampa! –dijo Michel entre sollozos.
Estaba a unos diez metros lejos de Andy y de Michel. Andy estaba parado junto a un avión, también junto a Andy estaban Charlie, Michael, Phil y dos más que no tengo idea de quienes son y en este instante eso no me interesa.
— ¡Eres un maldito cerdo! –le grité a Andy cuando Jeremy hizo que me volteara nuevamente para ver a Andy.
— Y tú una tramposa.
— ¿Qué?
— ¡Te dije que no traigas a la policía!
Regresé a mirar y vi que unas patrullas se acercaban.
— Yo no le he dicho a la policía.
— ¡Suban al avión! –gritó Phil.
Charlie inmediatamente subió al avión ya que estaba más cerca, Jeremy sujetó mi brazo izquierdo y empezó a hacerme caminar, los demás iban a abordar el avión pero un auto negro atravesó la pared de aluminio donde se guardaba al avión. De este salieron cuatro personas con armas apuntando a Andy y a los demás, dudo que sea la policía, la policía no se traslada en una Ford.
Todos esos empezaron a golpearse, aproveché de la distracción de Jeremy cuando un sujeto lo atacó y fui a atacar a Andy para salvar a Michel.
— ¡Charlie ven llévate a esta chica! –gritó Andy.
No me di cuenta de la presencia de Charlie hasta que me atacó por detrás. Caí al piso, todo me daba vueltas. Vi a Michel, la vi subir al avión, Michael y Charlie la forzaban.
Algunos policías estaban corriendo hacia nosotros, pero era tarde Andy ya había subido al avión.
— ¡Largo de aquí! –me dijo una chica, a pesar de que su rostro estaba cubierto por un pasa montañas sabía que es una mujer por su voz y su cuerpo.
La chica me quitó de encima a uno de los escoltas de Andy que intentaba hacerme subir al avión. Empecé a correr estaba por salir de ese lugar, pero caí al suelo. Me habían disparado en la pierna.
— ¡Mierda! –grité mientras apretaba la herida.
BY KATTY:
— ¿Georg me engaña?
Sentí como el mundo se me venía abajo. Las piernas me temblaban y una sensación indescriptible pero incómoda se abrió paso en mi pecho y en todo mi cuerpo.
— Sí, amiga.
— ¿Co-cómo lo sabes? –sentía mis lágrimas caer.
— Porque… porque es mi prima la mujer con la que te engaña Georg.
Sentí un inmenso dolor en la cabeza, cuando la toqué sentí mi frente muy caliente. Quería llorar y lo iba a hacer, pero no al frente de mi prima y mi amiga y de la costurera que está entrando a la habitación.
— ¿Puede decirme en donde está el baño? –le pregunté a la costurera.
Ella me señaló una puerta blanca que estaba en un rincón de la habitación, entré lentamente mientras aguantaba mi respiración.
Cerré la puerta con mi espalda, me vi directo a un gran espejo. Caminé hasta el espejo me vi  totalmente bella, sí, estaba preciosa, pestañas reales y largas con mascara, parpados con sombra azul obscuro, labios con un labial rosado. Estaba preciosa, mi peinado estaba perfecto.
— Perfecto, estoy muy bonita… bonita. Pero no para el imbécil de Georg ¡NO SOY SUFICIENTE PARA GEORG! ¡Maldito! –las lágrimas caían incesantes de mis ojos arruinando mi maquillaje -¡¿POR QUÉ?! ¡MALDITA SEA! ¡HIJO DE PERRA! ¡Maldito idiota!
¿Cómo puede estar pasando esto? Cómo es que si Georg me propuso matrimonio, me abrazaba, me cargaba como si fuese una niña. Me decía que me amaba. ¿Cómo es posible que ahora esté llorando en un rincón del baño donde iba a comprar mi vestido de boda?
BY DANIELA:
— Voy a ver qué está pasando –dijo Andreas.
Bajó del auto y Tom lo siguió, otra vez, Bill intentó detenerlo, pero no pudo, me alarme al escuchar unos disparos, baje del auto al igual que Bill. Los chicos habían dejado las puertas abiertas, iba a cerrarlas, pero Bill me detuvo.
— Quédate aquí.
— Pero…
— Tú te quedas, mantén el auto encendido por si pasa algo.
No me dejo decir nada y se fue corriendo detrás de su hermano y de su amigo, dejé las puertas abiertas, si vuelven subirán de inmediato. Me senté en el asiento del piloto para encender el auto, como me lo había dicho Bill.
Hacía algo de calor, ya era más de la una de la tarde, todo esto era irreal y peligroso.
Estaba preocupada, no solo por Bill, sino por todos ellos, no dejaba de escuchar disparos, pude ver como ellos entraron a ese lugar donde suelen guardar aviones. Iba a ir, pero me detuve al ver que los autos de los policías retrocedían y algunos policías retrocedían.
Me distraje cuando vi al avión salir, los policías le disparaban, pero eso no iba a hacer que el avión se detuviese. Apagué el auto y salí de este, debía hacer algo, los chicos corren un gran peligro.
BY KATTY:
Salí del baño. Todas me miraron incluso la dueña de la tienda estaba ahí, me paré frente al espejo y respiré hondo mientras que con una toalla de papel terminaba de quitarme el maquillaje que se había corrido por todo mi rostro.
— ¿Estas bien? –me preguntó Laura.
— Sí, tranquila. Lo único que quiero saber es cuando se enteraron –dije con un tono de voz tranquilo.
— Lo sospechábamos desde ayer, pero anoche nos quedó todo claro cuando los vimos… cerca del hotel donde estábamos cenando Laura y yo –me dijo Catalina.
Sentía como si agua fría caía sobre mí. Georg se ha estado revolcando con esa mientras yo estaba matándome organizando nuestra maldita y puta boda.
— Amiga en verdad lo siento, no pensé que mi prima sería capaz de meterse con él, ella es así pero no creí que iba a seducir también a un chico que se va a casar…
— ¿Ella es así?
— Ehm sí…
— ¿Quieres decir que es una perra de costumbre?
La costurera y la dueña de la tienda me miraron, pero dejaron de mirarme cuando las miré enojada.
— No quiero insultar a mi prima –Catalina agachó la cabeza.
— No, no. Tranquila, tú no tienes que decir nada malo sobre tu prima. Yo seré la que diga algo malo sobre ella.
Esa zorra no va a seducir a mi futuro esposo, yo no me voy a quedar con el peinado hecho, está bien equivocada conmigo la puta esa.
— ¿Qué vas a hacer con la boda? –me preguntó mi prima.
— ¿Qué más voy a hacer primita? Tengo que terminar de preparar todo en estos diecinueve días. En especial quiero arreglar todo sobre la prostituta que se le está adelantando con la despedida de soltero a Georg.
Yo no me voy a rendir, no voy a dejar que mi boda se arruine por una calienta pitos, acaba de encontrar mi lado malo y eso no le conviene porque nunca nadie lo ha hecho. Esta boda tiene que seguir.
BY ROSALINE:
Andreas y Tom hicieron que me apoye en ellos para que pueda salir de toda esa balacera, el auto que entró hace un instante ya se había ido, al igual que el avión donde está Michel. Andreas estaba deshecho. Cuando salimos de ese lugar vi a Daniela, me subieron al auto, todos miramos al cielo y vimos al avión volar sobre nosotros.
— ¡MICHEL! –gritó Andreas.
El dolor que sentía en mi pierna había disminuido, mi dolor no se comparaba con el dolor que veía en Andreas, me senté en el asiento trasero donde me habían recostado. Vi a Tom como intentaba calmar a su amigo que estaba fuera de sí, parecía que quería ir volando detrás del avión.
Daniela y Bill estaban parados afuera mirando al avión, pero después nuestra atención se puso sobre el auto que vi antes, se estacionó frente a nosotros.
Empecé a sentirme nerviosa ¿Si se trataba de los ayudantes de Andy? No lo creo porque ellos lo atacaron, deben de ser otros, porque esa chica me quitó de encima a uno de ellos y dejó que me fuera.
La puerta del copiloto se abrió y luego las de la puerta trasera. El de la parte del copiloto salió, es una chica con un pasa montañas cubriéndole el rosto y un par de chicos que tienen lo mismo de la chica en la cara salieron de la parte trasera, pero se quedaron parados junto al auto, mientras que la chica caminaba acercándose a nosotros.
La chica de pronto se detuvo a un par de metros y se sacó el pasa montañas, no era la misma que me dijo que me fuera de ese lugar, lo sé porque trae ropa diferente y esta es un poco más alta.
— ¡¿Marley que mierda haces?! ¡Tenemos que irnos en este instante! ¡Trae tu culo acá! –le grito a Daniela.
Todos miramos a esa chica como si estuviese loca, ¿Quién se creía para tratar así a Daniela? Esperen, ella le dijo ¿Marley? ¿Quién es esa Marley? Empecé a confundirme y apuesto que los demás también estaban confundidos. Hasta Andreas le había prestado atención a esa chica de cuerpo bonito, se le notaba, ya que a pesar de usar una chaqueta de cuero que estaba abierta tenía un bvd blanco bien apegado a su cuerpo.
Escuchamos que alguien se acercaba corriendo, también traían pasamontañas. Todos mirábamos a nuestra izquierda, esas dos personas dejaron de correr y se pararon junto a la chica que hace un minuto gritó a Daniela llamándola Marley, de seguro la confundió.
— ¿Estás loca o qué? –Era la chica que me ayudó - ¡¿Por qué mierda se fueron sin nosotros?! –la chica se quitó con brusquedad el pasa montañas.
Todos nos quedamos de a cuadros, esto estaba peor que película, la chica que acababa de llegar y se quitó el pasa montaña, esa chica tenía un parecido increíble a Daniela, por no decir que es su gemela.
Todos estábamos callados. Pero empezaba a sentirme mareada, mi pierna aun sangraba y necesitaba  atención médica.
— ¡¿Qué carajos es esto?! –la chica anterior miraba a la tal Marley y a Daniela, ella estaba igual de impresionada que nosotros.
FIN PRIMERA TEMPORADA

Capítulo 9: Adiós al amor.


The end...?
Capítulo 9: Adiós al amor.
BY ROSALINE:
— Hola –escuché a Tom.
Regresé a mirar y estaba cerrando la puerta de su habitación.
— ¿Por qué no estás durmiendo?
— No podía –dejé la chaqueta de Tom en la silla que estaba sentada y caminé hacia él -¿Qué pasó con Michel?
— Andreas y yo fuimos a hablar con la policía, el tío de Michel es policía. A Andreas y a mí nos hicieron todo tipo de preguntas, los policías ya llevan un buen tiempo buscando a Andy, especialmente a su padre Mr. Big.
— ¡Mierda! Esto está muy mal.
Ambos nos sentamos en su cama.
— ¿No tienes idea de donde podría estar Andy?
— No. Tal vez después me llame.
Tom y yo nos quedamos mirando y poco a poco nos acercamos y nos besamos, reaccioné muy tarde, Tom estaba sobre mí. Dejé de besar a Tom.
— Esto no debe estar pasando.
— Sólo tendrás esta oportunidad.
No sé cómo había logrado sentir algo por Tom, pero sé que somos muy incompatibles así que no quiero sufrir en un futuro no muy lejano.
— Tienes un ego realmente grande.
Tom me sonrió y se sentó correctamente.
— Estoy cansada, mejor iré a dormir.
— Okay.
Parecía que nada le importaba, sentí una punzada en el pecho al ver su expresión de poco interés, pero él es así, no se puede hacer nada yo no estoy para cambiar a una persona.
BY GEORG:
— Con cuidado –le dije a Katty.
Katty se recostó en la cama, estaba muy cansada y adolorida. También estaba estresada, no dejaba de decir lo difícil que se le haría organizar la boda con un brazo.
— Tranquila.
— ¡¿Es que acaso no entiendes?! En unas horas tengo que ir a hablar con el florista, ir a retirar las invitaciones, no sé qué maldito pastel escoger ¡El vestido! Mierda tengo que llamar al diseñador y decirle que tiene que hacer unos ajustes para que no se note.
Katty me aparto de la esquina de la cama y empezó a buscar su teléfono en la mesita de noche, estaba muy alterada, la dejé solo en la habitación cuando empezó a hablar por teléfono.
Me senté en el sofá, estaba molesto y cansado, pero no podía regresar a la habitación Katty estaba hablando por teléfono y encima estaba estresada y no  dudo que si entro empezaría a gritar como lo hizo hace un minuto.
Saqué mi teléfono del bolcillo de mi pantalón al sentirlo vibrar, era un número desconocido. Dude en contestar. Pero al final terminé contestando.
— ¿Hola?
— Hola ¡Georg! Soy Catrín ¿Qué tal si salimos?
— No lo sé Catrín, lo que pasó…
— Por eso quiero salir contigo, para hablar de lo que pasó, debemos aclarar unas cosas, debes estar confundido y por eso debemos hablar.
— OK. ¿Dónde nos vemos?
— ¿Qué tal si me vienes a recoger?
— En veinte minutos estoy por ahí.
— Nos vemos –cortó.
Volví a ponerme mi chaqueta y salí del apartamento. El enojo que tenía aún no pasaba, no entiendo por qué estoy tan molesto, todo esto también me estaba empezando a estresar.
***
— Me alegra que estés aquí conmigo –me dijo Catrín sujetando mi mano.
— Si… bueno… Catrín yo quiero hablar contigo.
— Entonces subamos a mi departamento y hablamos ahí, no creo que estés cómo aquí en tu auto.
— No lo sé.
— Georg, vamos –Catrín inmediatamente salió del auto y abrió la puerta del edificio donde vive.
Bajé del auto y la seguí hasta el sillón principal de su sala, nos sentamos y empezamos a hablar de cosas muy diferentes a las que había venido a hablar con ella.
— Entonces… ¿No quieres relajarte?
Sus manos empezaron a deslizarse por mi espalda, empecé a sentirme nervioso y excitado, esta chica es muy candente, en especial con el top color turquesa.
De pronto se sentó en mis piernas y empezó a moverse sobre mi entrepierna, la miré sorprendido y ella tenía una sonrisa de satisfacción bien dibujada en su rostro.
— No puedo Catrín.
Intente alejarla, pero ella se aferró a mi cuello.
— Relájate Georg, déjate llevar.
Me besó con fiereza, me quitó mi chaqueta y mi camisa en cuestión de segundos, nos levantamos del sofá sin dejar de besarnos y fuimos hasta su cama.
Las mantas y las almohadas tenían impregnado su aroma a miel, deslicé mis manos por todos su cuerpo y luego ambos nos encaminamos al camino del placer.
Al final del día me sentía el hombre más miserable del mundo. Nuevamente había engañado a mi futura esposa. Me odiaba por sentirme tan débil ante la tentación del cuerpo de una mujer.
Lo de Catrín y yo se fue empezando a convertir en costumbre, han pasado cinco días desde la vez que fui al departamento de Catrín a intentar detener las cosas, cinco días hemos estado frecuentando en habitaciones de diferentes hoteles.
Faltaban exactamente diecinueve días para mi boda y ahora ni siquiera estoy con mi novia, sino en una habitación de hotel con Catrín, ahora ni siquiera sé si quiero casarme o no.
BY BILL:
No dejaba de mirar por la ventana de mi habitación, quise llamarla por más de cien veces, pero creo que será mejor dejarla ir, ella sabe lo que quiere y yo no soy lo que ella quiere
— Deja de atormentarte y llámala –me insistió Rosaline.
— No lo voy a hacer, ella no volvió significa que…
—Significa que piensa que no la quieres, porque la dejaste y te recuerdo que ella no sabe dónde vives y no tiene tu número porque lo cambiaste al día siguiente que se te metió es estúpida idea en la cabeza.
— ¡Mierda! –Exclamé –Olvidé todo eso.
— ¡Hay, hombre!
***
— ¡Bill Kaulitz! –escuché a alguien gritar mi nombre y uno de mis apellidos, regresé a mirar y vi a Daniela parada en el portón de la casa.
— ¿Daniela?
— ¿Puedes decirle a los guardias que me dejen entrar?
— Ehm… sí… déjenla pasar.
Daniela los miró enojada y luego caminó hacia mí, me miraba muy enojada.
— ¿Cómo es que me encontraste?
— Rosaline me dijo…
— ¿Rosaline?
— La encontré en la policía cuando me llamaron a que les dijera todo lo que sé.
— Daniela yo…
— ¿Por qué hiciste eso? Si querías terminar conmigo, simplemente lo hubieras hecho y ya, no era necesario que desaparezcas de esta forma ¿Sabes lo preocupada que estaba? Cuando fui a tu antigua casa no había nada ¡Nada!
— Daniela escúchame, lo hice porque no quiero que te involucres en esto.
— No estoy involucrada por ti, por idioteces yo me involucré en mi pasado con gente como Andy y tú no tienes razones para sentirte culpable.
— Yo no sé qué va a pasar con todo eso, últimamente hemos estado recibiendo amenazas y la policía no puede localizar a Andy.
— ¿Y? Yo quiero estar contigo… aunque entenderé si tú no quieres, pero me lo hubieras dicho antes que no se me hace para nada gracioso estar…
La callé con un beso.
— Yo quiero estar contigo –le dije en cuanto dejé de besarla.
Ella sonrió.
— También vine porque Rosaline se fue con Andy.
— ¡¿Cómo?!
***
— Estábamos en la policía, ella se veía muy nerviosa. Creo que se sentía culpable por lo que pasó con Michel y por las amenazas que todos ustedes han recibido, en especial tu Tom –lo último lo dijo mirando a mi hermano –Le pregunté por Bill y entonces ella me dio la dirección de su casa, me dijo que tenía algo que hacer, ya que yo la noté muy extraña supuse que se relacionaba con Andy, ya que acabábamos de hablar de él… -se quedó callada por un instante.
— ¿Qué pasó? –le pregunté.
— ¿Qué te dijo Rosaline sobre Andy? –le preguntó mi hermano.
— Ella… ella me dijo que… que… Andy le había escrito un mensaje cuando ella había acabado de hablar con el tío de Michel.
— ¿Qué decía el mensaje?
— Que mataría a Michel si ella no va en su lugar.
— ¡Mierda! –Tom estaba molesto.
— ¿No te dijo nada más?
— Algo así como que se iban a ver en algún tipo de aeropuerto, creo que es del padre de Andy.
— Llamaré a Andreas. Bill ve por el auto –me dijo Tom.
Un par de guardaespaldas nos acompañaba en el auto, Tom dijo que sería mejor hablar con el oficial Raúl Torres, el tío de Michel.
Esto estaba realmente desastroso, no podría describir en que momento empezamos a tener problemas con una especie de pandilla de mafiosos, pero lo único de lo que estoy seguro es que no quiero que ninguno de nosotros salga perjudicado.
— ¿Ese no es Georg? –nos preguntó Daniela mientras miraba por la ventana.
— No creo que sea Georg… ¡Que mierda! está, está…. –Tom seguía con la mirada a Georg que estaba bajando de su auto con una chica, intenté ver bien a la chica, nuestro auto se estaba alejando de ellos así que se me complicaba.
— ¿Está con Catrín? –dijo Daniela que miraba por la ventanilla trasera al igual que Tom.
— ¿La conoces? –le pregunté.
— Es mi amiga ¿Crees que Tom esté con ella?
Tom me regresó a mirar.
— Yo si dije que es  muy temprano para que se case.
— ¡Cállate Tom!
Cuando llegamos a la casa de Andreas, él nos esperaba en la entrada con el tío de Michel, tres hombres y una mujer.
— Buena tardes –saludó Daniela a todos y nosotros hicimos lo mismo.
Daniela empezó a relatarles toda la historia, los detectives decidieron rastrear el teléfono de Rosaline para localizar el encuentro que tendrá con Andy.
Cuando localizaron a Rosaline dirigirse a casi afueras de la ciudad, llamaron refuerzos.
— Yo voy con ustedes –dijo Andreas.
— No, ustedes deben quedarse aquí –le dijo Raúl que se encargaba del rescate con la detective Pamela.
Todos subieron en autos diferentes y se marcharon.
— A la mierda yo voy por mi novia –dijo Andy y se subió a su auto, Tom también subió y me tocó hacer lo mismo, pero no dejé que Daniela haga lo mismo.
— NO puedes impedir que no vaya –me dijo mientras sujetaba la puerta.
— No te voy a dejar, no quiero que tu vida corra peligro.
— Eso es estúpido…
— ¿Podrían los dos dejar su conversación? Estoy perdiendo el rastro –nos dijo Andreas muy fastidiado.
No tuve más que otra que dejar que Daniela suba al auto.
BY KATTY:
— ¿Qué es lo que pasa con Georg? –le pregunté a Laura.
— ¿A qué te refieres con eso?
— Hace una hora discutimos y se fue enojado y ya van cinco días que se va así y no contesta el teléfono por un buen rato.
Me levanté del sofá y me miré al espejo, el vestido aun necesitaba unos ajustes, con el brazo que no tenía vendado cogí mi teléfono y marqué el número de Georg, me estresaba el que no conteste el teléfono.
— Hola, soy Georg, déjame tu mensaje si es algo importante te regreso la llamad…
— ¡Mierda! –corté la llamada enojada, ya era la quinta vez que me manda al buzón de voz.
Vi que Laura miraba a Catalina, sus miradas eran incómodas, sabía que algo me ocultaban, ellas sabían algo que yo no.
— Ok ya. Díganme qué es lo que sucede… -vi que no tenían intensiones de decírmelo –Sí el vestido con los nuevos ajustes se ve mal, pues díganmelo, no hay ningún problema puedo volver a…
— Georg no te contesta porque te engaña –me dijo Catalina.
— ¿Qué?

Capítulo 8: El pasado.


The end...?
Capítulo 8: El pasado.
BY DANIELA:
— Tranquilos, por suerte la bala solo rosó su brazo –nos dijo Georg después de que hablo con el Doctor.
— Georg no era mi intención que uno de ustedes saliera herido, mucho menos raptado –dijo Rosaline, la pobre chica estaba muy nerviosa.
— Tranquila, no es tu culpa, además Katty saldrá mañana a primera hora y estará bien para la boda… aunque con lo que pasó con Michel creo que la pospondremos.
— Georg no hagas eso, es mi culpa…
— No, no es tu culpa Rosaline, ese sujeto lo hizo porque es un maniático, nadie obtiene a una persona con amenazas eso es de una persona enferma.
— Katty se desilusionaría mucho si la boda se llega a posponer.
— Solo se va a retrasar una semana, tranquila en 25 días será la boda –le dijo Georg mostrando una sonrisa –Deben irse a descansar.
— Georg tiene razón, Tom ya nos llamará si sabe algo sobre Michel. Vamos Rosaline –dijo Bill.
— Yo debo hacer algo –dijo Rosaline.
— En estos momento es cuando debes estar bien acompañada –le dije.
— Rosaline, linda. No fue culpa tuya, nosotros debimos ir con guardias al pub –le dijo Bill.
— Bill, tengo que ir con Andy, sólo así dejara a Michel…
— No digas eso, eso no es una buena opción –dijo Georg.
— Estás cansada, será mejor que te lleve a mi casa para que descanses un poco –le dijo Bill, rodeo la espalda de Rosaline con un brazo y empezamos a caminar, yo iba junto a ellos.
Rosaline se sentó en uno de los asientos de atrás, antes de que yo entrara Bill sujetó mi brazo.
— De seguro debes estar deseosa por ir a tu casa y no saber de esto nunca más –me dijo apenado.
— No pasa nada, ya pasé por esto un par de veces o más, creo. Ya conocía a Andy.
— ¿Qué?
— Andy es el chico que hizo que mis “amigas” –hice las comillas en el aire con los dedos de mis manos –Se comporten como unas idiotas, ese chico quería algo conmigo, pero solo era sexo y yo no estaba interesada en él porque ya una de ellas me había contado que su padre es un mafioso o algo por el estilo y que Andy está siguiendo sus pasos. Hubieron algunas oportunidades que fui amenazada por él, pero luego por suerte encontró a alguien más, creo que a Rosaline, no lo sé, lo único que sé es que meterse con ese sujeto es muy peligroso.
— No sé cómo irá a terminar todo esto, creo que es mejor que te vaya a dejar en tu casa –dijo moribundo.
Sus ojos mostraban una gran tristeza.
— Ok.
Subí al auto y Bill le dio la vuelta para subir también, noté que ahora nos seguía un auto con unos guardias, un guardia también subió a nuestro auto, se sentó junto a Rosaline.
Cuando Bill se despidió de mi lo note algo distante, su forma de despedirse fue muy fría y su sonrisa fue distinta al igual que su mirada.
BY ROSALINE:
— ¿Piensas dejarla? –le pregunté a Bill desde mi asiento.
— ¿De qué hablas? –me miró por el retrovisor y luego se dio media vuelta en su asiento.
El guardaespaldas es el que conduce.
— He recibido esas miradas muchas veces.
— No creo que sea lo mismo.
— Fui prisionera de Andy por 8 años, pero a pesar de eso conocí a otros chicos, mantuve noviazgos en secreto, pero cuando todo estaba a punto de ser descubierto… ellos me miraban de la misma forma en como miraste a Dany. Se estaban despidiendo de mí.
— Es lo mejor para ella.
— Eso no lo sé, pero hay esa estúpida frase que dice “Si lo amas déjalo ir, si vuelve es porque es tuyo y si no nunca lo fue” o algo así.
Bill se quedó pensativo por un instante.
— Hablando de Andy ¿Cómo es que te metiste con él?
— ¡Ah! –Dejé salir un suspiro –Como suelen decir, el amor te vuelve idiota.
— ¿Estuviste enamorada de Andy?
— La historia es algo larga.
— ¿Me lo contaras después?
— Sí, en tu casa, cuando ya me sienta un poco tranquila.
Cuando llegamos a la casa de Bill, los guardias bajaron inmediatamente del auto de atrás y nos escoltaron hasta la puerta, uno a lado mío y otro junto a Bill y dos detrás de nosotros. Me sentía alguien importante.
— ¡¿Están bien?! –Nos preguntó Gustav en cuanto nos vio –Tom me contó todo, estaba muy preocupado.
— Ehm sí, ya nos contará Tom cómo van las cosas con Michel –le dijo Bill.
Vi a una chica asomarse en la entrada de la sala, tenía un aura que transmitía paz y tranquilidad. Parecía una chica pura y llevaba una sonrisa maternal dibujada en su rostro.
— Hola –la saludé mostrando mi mejor sonrisa.
Ella dejó de mirar a Gustav y me miró a mí y sonrió.
— Hola, soy Pamela.
— Rosaline.
— Hola –la saludó Bill –Soy Bill.
— El tierno Bill –dijo ella y sonrió, eso también hizo que Bill sonría por fin.
— Voy a dejar a Pamela en su casa –dijo Gustav.
— Gustav, no quiero sonar como un amargado pero ya es muy tarde, y no quiero que suceda algo más.
— Por cierto lamento lo que le pasó a su amiga –dijo Pamela.
— Gracias –Bill no dejaba de sonreírle como un niño ¿Y quién no? Ella parece un ángel –Lo que digo Gustav es que será mejor que ella se quede aquí, puede que nos estén siguiendo, mañana nos iremos a otra casa.
— ¿No te importa quedarte? –le preguntó Gustav a Pamela.
— No, solo que necesito un teléfono para avisarle a mi esposo –dijo Pamela.
Los chicos y yo nos quedamos boquiabiertos al escuchar eso, pero ella empezó a reír a carcajadas.
— Es una broma –dijo aun riendo y nosotros nos relajamos y empezamos a regir –Necesitaba que dejaran esa tensión a un lado.
— Nosotros vamos al cuarto de estudio –dijo Bill.
Nos despedimos de Gustav y Pamela para luego ir a charlar en el cuarto de estudio, me senté en un sillón color negro y Bill se sentó frente a mí en un sillón que es parecido al que yo estaba sentada, pero este es sólo para uno.
— Me siento muy mal por lo que pasó –le dije.
— Tranquila…
— Creo que yo debería desaparecer de la vida de todos ustedes, no tú de la vida de Daniela, sé que eso no me incumbe pero también sé que la quieres y mucho.
— Yo voy a aplicar lo de esa frase que dijiste.
— Habla con ella, yo suelo decir tonterías.
— No, lo que pasó creo que es un inicio con lo que puede pasar después y creo que Daniela debe pensar si quiere a alguien como yo en su vida.
— ¿Y tú que tienes de malo?
— Eso nunca debe pasar en una relación.
— No debes complicarte por eso.
— Al igual que tú.
— Lo mío es diferente. Bill yo soy una carga, siempre lo he sido.
— ¿Por qué dices eso?
— Desde que nací me mantuvieron, luego Andy era el que me daba todo, y ahora Tom me está dejando quedarme en su casa, jugar con su seguridad y prestarme dinero para poder comprarme ropa, es muy vergonzoso todo esto, se me cae la cara por la vergüenza que siento Bill.
— Tom lo hacer porque te ve como su amiga y sabe que lo necesitas. Y lo que pasó fue porque un maniático que está obsesionado contigo.
— Lo que pasó fue por mi culpa.
— Deja de culparte.
Puse mis dos manos en mi cabeza.
— Si detestas a Andy ¿Cómo es que estuviste con él?
— Tenía quince años cuando lo conocí y como te dije el amor te vuelve idiota y más la adolescencia ¡Pff! Te pierdes, Andy estudiaba en un colegio de niños ricos que estaba a unas dos cuadras de la nuestra, todos nos solíamos reunir en un parque que está en medio de los dos colegios, el me ganaba con tres años, estaba a punto de graduarse, y ya andaba en malos pasos, yo no lo sabía y me gustaba, en cuando lo vi me gusto y creo que yo a él. Empezamos a salir, me fui enamorando cada vez más y más, mi padre no lo aceptaba, como todo chico eso así que quiera estar más con él, además mi padre tenía muchos problemas con las apuestas y mi madre nos abandonó cuando yo tenía cinco años.
Bill me miraba atento lo cual me hacía relajarme un poco.
— El día en que Andy se graduó supe que era el fin de la relación, él se iría a otro país y eso. Pero Andy me propuso ir con él, al principio lo dude, mis amigas me habían dicho que era un patán pero lo dude, al final me fui con él. Fuimos en el avión de su padre, no sabía que ahí también habían tres chicas secuestradas no las vi, si las hubiera visto la historia sería diferente.
— ¿Cuándo te enteraste que habían tres chicas secuestradas?
— Cuando llevaba un mes lejos de mi hogar, escuché a Andy conversar con su padre, sentí miedo y me convencí de que había malentendido la conversación y seguí enamorada de Andy por medio año, él supo que lo que yo sentía ya no era lo mismo, no más sino menos y eso hizo que empezara a encerrarme o recalcarme lo que había hecho por mí, claro me había dado estudios y todo eso, pero no era lo mismo, me sentía una mala persona, una persona que le daban profesores privados con el dinero de miles  de personas estafadas –sequé el par de lágrimas que corrían por mis mejillas.
— Eras una niña, no sabías y nadie te dijo lo que hacías.
Moví ligeramente mi cabeza afirmando.
— Muchas veces me dije eso.
— ¿Cómo empezaste a detestar a Andy?
— Primero porque me quito mi libertad, luego porque… ¿Recuerdas los chicos que te dije que me habían mirado de aquella forma?
— Sí.
— Fueron dos, dos hermosos chicos, el primero fue Jonathan tenía 17 años, esa también era mi edad, en ese tiempo, era un empleado de la casa del padre de Andy, me dio esa mirada cuando Andy casi nos descubre en mi habitación. Cuando cumplí 19 años conocí a Nico, él me ganaba con un año, trabajaba en el bar de la casa del padre de Andy, él era uno de los cinco bármanes y é me dio la dolorosa mirada cuando noto que Andy lo miraba de una forma extraña, pasó un año cuando nos despedimos y Andy en una pelea que tuvimos me confesó que los había matado la misma noche que ellos se despidieron de mí. Me dolió tanto que lo odié aún más y no solo era eso, lo odiaba también porque es un maldito alcohólico, me golpeaba, hubo una ocasión que me amenazo con un cuchillo y cumplió su amenaza cuando me reusé a dormir con él, me hizo una cortada de cinco centímetros de largo en mi espalda que dejo una maldita cicatriz.
— Yo… yo no sé qué decir.
— No tienes que decir nada –miré a la ventana –Tom sabe todo esto y me sorprende que quiera ayudarme.
— Eres una gran persona, no solo le importas a Tom, también me importas y también les agradas a los demás.
El teléfono de Bill empezó a sonar.
— Es Georg, contestaré esta mañana y luego me iré a descansar, hasta mañana.
— Hasta mañana.
El me dedicó una sonrisa amistosa a la cual respondí. Después de que Bill se fue me levanté del sillón y también salí de la habitación para ir a la de Tom, me senté en una silla que está cerca de una ventana, la habitación estaba iluminada por la luz que provenía de afuera.
No podía dormir, ni aunque lo intentara, sentí el olor de Tom así que acerqué mi nariz a la chaqueta que Tom me dio después de salir del bar, su chaqueta olía a él, el chico se baña en perfume.

Capítulo 7: Amenaza.


The end...?
Capítulo 7: Amenaza.
BY ROSALINE:
Casi pego un grito, cuando choqué con alguien,  mi cuerpo se había congelado pero por suerte no había gritado, me pasé junto a él para continuar con mi camino hacia las chicas, el encuentro que había tenido con Andy me había dejado atemorizada.
— Lo siento –dije cuando pasé junto a él
Ese sujeto cogió mi mano.
— ¡Espera! –Dijo y me hizo retroceder -¿Estas bien?
Lo miré y se trataba de Tom. Me tranquilicé un poco.
— Sí, si estoy bien –miré a mí alrededor, necesitaba calmarme.
— Te vi con unos sujetos. No me dieron buena impresión ¿Quiénes eran?
Tom me había visto cuando pasé cerca del lugar donde él estaba con los demás. No sabía si decirle que Andy está aquí atormentándome o decirle una mentira.
— Amigos de Andy…
— ¡¿Ese idiota está aquí?! –Tom miró hacia atrás.
Sujeté su mano con fuerza, lo último que quiero es que se arme un escándalo por la culpa del gran imbécil de Andy.
— Eso no importa. Déjalo –vi que aún tenía intenciones de ir por Andy –Déjalo Tom… Tom, olvídalo.
— ¡Ah! –Suspiró y luego me miró –Está bien.
— Chicos ¿Vamos o no?-Bill apareció detrás de Tom, notó que algo estaba pasando, me miró a mí y luego miró a Tom-¿Está todo bien?
— Ehm sí –dije, pero Tom estaba totalmente serio  -¿A dónde vamos?- cambié de tema.
Mientras íbamos en el auto Tom no me decía nada, estaba muy pensativo. En el pub al principio todos nos sentamos en una mesa, luego Georg fue a bailar con Katty, Andreas fue por algo de beber, Daniela y Michel fueron al baño y después Tom se fue con Bill a encender un cigarrillo en una mesa del rincón que quedaba a unas cuatro mesas apartada de donde estoy yo.
Tom estaba charlando con Bill, de seguro sobre lo de Andy, lo sé por la cara de Bill y de la forma impresionada que me miraba. Tom hablaba y sólo se detenía a fumar cuando su hermano hablaba. Yo no podía dejar de mirarlos.
— ¿Otro trago? –escuché a Andreas.
Dejé de mirar a Tom y a Bill, me voltee en mi asiento para mirar a Andreas que llevaba dos tragos en sus manos.
— Claro –dije mostrando una ligera sonrisa.
Andreas puso un chupito de tequila en la mesa. Lo levanté “Por la noche” dijo al momento de brindar y luego ambos lo bebimos, solo ardió un poco en mi garganta, yo me encontraba demasiado tensa como para estremecerme, me sentía como una tabla.
— La chicas están allá –apunto a su lado izquierdo, eché un vistazo y ahí estaban las chicas –Te llaman.
— Ok.
Después de mostrarle una sonrisa me puse de pié, vi a Georg sentarse junto a Tom, creo que los cuatro querían conversar un poco. Me alejé de Andreas y caminé lentamente hacia las chicas sin dejar de mirar a los chicos.
BY GUSTAV:
— ¿Hola?
— Hola Pame ¿Estas ocupada?
— ¿Gustav?
— Sí, soy yo.
— Hola, no, no estoy ocupada.
— Perdón por llamarte a esta hora, quería hablar contigo.
— Bueno, yo también quería hablar contigo –soltó una risita.
— ¿Qué tal si voy a tu casa?
— Uhm no, debes descansar.
— Tienes razón –en verdad quería verla.
— Pero mejor iré a tu casa.
— ¿Enserio? –su propuesta me emocionó tanto sonreí de oreja a oreja.
— Sí, dime tu dirección y estaré ahí lo más rápido que pueda.
— Mejor dime en donde vives y mandaré a alguien por ti.
Empecé a arreglarme en cuanto Luis, el chofer, fue a recoger a Pamela en su casa, quería estar bien para ella, es una chica realmente linda, con sus ojos tan llenos de esperanza, es preciosa.
Quería borrar con algo lo que Tom escribió en el vendaje de mi tobillo “Si te la sigues jalando en el baño no solo te fracturarás el tobillo;-)” Grandísimo imbécil, sólo a él se le ocurre rayar en una venda y lo peor es que lo hizo con un marcador y eso se nota a kilómetros.
Escuché la puerta.
— ¿Tan rápido?
Caminé hasta la puerta principal y al abrirla la vi, lucía estupenda.
— ¡Hey! –Me saludo con un beso en la mejilla –Es gracioso, vivo a cinco calles de aquí.
Soltó una leve risa. Esta chica me encanta.
BY DANIELA:
— ¿De qué tanto hablaran esos cuatro? –preguntó Katty mientras miraba a los chicos.
— De seguro de quien lo tiene más grande –soltó Rosaline y empezamos a reír.
— Sinceramente, esta noche ha sido muy divertida –dije y las demás afirmaron.
De repente se asoma un sujeto, se me hizo algo familiar, pero no se acercó a mí sino a Rosaline, ella parecía incómoda con su presencia.
— ¿Qué haces aquí? –le preguntó con cierto tono de amargura.
Las demás nos miramos entre nosotras, esto estaba empezando a volverse incómodo, en especial cuando llegaron unos diez sujetos más.
— Vine por ti, vámonos ahora –lo dijo con tanta seguridad en su voz que el rostro de Rosaline se tensó.
— Yo no iré contigo a ninguna parte.
— Vamos a las buenas o a las malas.
— Escucha Andy, yo no soy nada para ti, así que has el favor de irte de aquí.
«Andy» ese nombre aclaró mis pensamientos, lo recordé inmediatamente, este es el muchacho que hizo que Charlie se comporte como una fiera cuando ese sujeto quiso tenerme como una de sus chicas de noche. Por cierto hasta donde recuerdo ese muchacho es peligroso y si está aquí dudo que sea por algo bueno. Si busca a Rosaline y ella no quiere ir esto va a terminar mal. En especial si estamos rodeadas por sujetos de aspecto rudo.
— ¡Rosaline vámonos ahora! –gritó Andy y las chicas me miraron asustadas.
Andy estaba entre Rosaline y yo, pero a mí me daba la espalda.
— ¡Yo no voy a ir contigo a ninguna parte!
Con los gritos de Andy y Rosaline habían traído la atención de todas las personas que estaban cerca de nosotras.
— Mejor iré por los chicos, ya es hora de irnos –dijo Michel.
Michel empezó a caminar.
— ¿No vienes conmigo? ¡Bien! –al chico se le habían abierto los ojos como  un maniático, estaba furioso.
— ¡Oh, Dios mío! ¡Tiene un arma! –gritó una chica en cuanto Andy sacó un arma del bolsillo trasero de su pantalón y apuntó al techo.
De repente sujetó a Michel de las muñecas y empezó a jalonearla para llevársela con él. Katty empezó a gritar, pero un sujeto también la empezó a jalar, intentaron agarrarme pero los golpee.
— ¡¿Qué haces idiota?! ¡Suéltalas! –le gritó Rosaline  a Andy mientras lo golpeaba en la espalda.
— ¡Georg! ¡Georg! – gritó Katty.
Rosaline empezó a golpear al sujeto que cargaba a Katty, vi que iban a llevársela también y fui a ayudarla, Katty cayó encima de Rosaline y yo tropecé y caí con ellas al momento que intenté ir por Michel.
— ¡Andreas! –gritó Michel aterrorizada.
— ¡Ya sabes Rosaline! ¡Si quieres a tu amiga devuelta ven conmigo! ¡Y si no vete despidiendo de una vez! –amenazó a Rosaline.
Cuando regresé a mirar los chicos estaba corriendo hacia nosotras, pero los otros sujetos ya se habían ido, sin dejar de disparar al techo para que nadie los siga
— ¿Estás bien? –me preguntó Bill en cuanto me ayudó a levantarme.
— Sí, solo que…
— ¿Dónde está Michel? ¡¿Dónde está mi novia?! –Andreas empezó a alterarse.
— Andy… Andy se la llevo –le contestó Rosaline mientras Tom la ayudaba a ponerse de pié
— ¿Qué dices? –Tom la miró -¿Cómo que se la llevó?
— Al parecer nos siguió hasta aquí  y me amenazo y de un momento la situación se volvió violenta, sacó un arma y se llevó a Michel –Rosaline estaba aterrada y su voz se estaba quebrando por las lágrimas que caían de su rostro. De hecho todas estábamos aterrorizadas.
— ¿Un arma? –Andreas caminó hacia un guardia que llegó a  ver lo que estaba pasando –Pensé que este lugar era seguro –le reclamó Andreas.
— No sé lo que pasó, el gerente hablará con usted.
— ¿Estás bien? ¿No te hicieron nada? –me preguntó Bill.
— ¡Mierda! –escuché a Georg.
Todos lo regresamos a mirar y vimos que Katty estaba sentada en el suelo sin dejar de quejarse de dolor ya que su brazo sangraba.