The end...?
Capítulo 7: Amenaza.
BY ROSALINE:
Casi pego un grito, cuando choqué con
alguien, mi cuerpo se había congelado
pero por suerte no había gritado, me pasé junto a él para continuar con mi
camino hacia las chicas, el encuentro que había tenido con Andy me había dejado
atemorizada.
— Lo siento –dije cuando pasé junto a él
Ese sujeto cogió mi mano.
— ¡Espera! –Dijo y me hizo retroceder
-¿Estas bien?
Lo miré y se trataba de Tom. Me tranquilicé
un poco.
— Sí, si estoy bien –miré a mí alrededor,
necesitaba calmarme.
— Te vi con unos sujetos. No me dieron
buena impresión ¿Quiénes eran?
Tom me había visto cuando pasé cerca del
lugar donde él estaba con los demás. No sabía si decirle que Andy está aquí
atormentándome o decirle una mentira.
— Amigos de Andy…
— ¡¿Ese idiota está aquí?! –Tom miró hacia
atrás.
Sujeté su mano con fuerza, lo último que quiero
es que se arme un escándalo por la culpa del gran imbécil de Andy.
— Eso no importa. Déjalo –vi que aún tenía
intenciones de ir por Andy –Déjalo Tom… Tom, olvídalo.
— ¡Ah! –Suspiró y luego me miró –Está bien.
— Chicos ¿Vamos o no?-Bill apareció detrás
de Tom, notó que algo estaba pasando, me miró a mí y luego miró a Tom-¿Está
todo bien?
— Ehm sí –dije, pero Tom estaba totalmente
serio -¿A dónde vamos?- cambié de tema.
Mientras íbamos en el auto Tom no me decía
nada, estaba muy pensativo. En el pub al principio todos nos sentamos en una
mesa, luego Georg fue a bailar con Katty, Andreas fue por algo de beber,
Daniela y Michel fueron al baño y después Tom se fue con Bill a encender un
cigarrillo en una mesa del rincón que quedaba a unas cuatro mesas apartada de
donde estoy yo.
Tom estaba charlando con Bill, de seguro
sobre lo de Andy, lo sé por la cara de Bill y de la forma impresionada que me
miraba. Tom hablaba y sólo se detenía a fumar cuando su hermano hablaba. Yo no
podía dejar de mirarlos.
— ¿Otro trago? –escuché a Andreas.
Dejé de mirar a Tom y a Bill, me voltee en mi
asiento para mirar a Andreas que llevaba dos tragos en sus manos.
— Claro –dije mostrando una ligera sonrisa.
Andreas puso un chupito de tequila en la
mesa. Lo levanté “Por la noche” dijo al momento de brindar y luego ambos lo
bebimos, solo ardió un poco en mi garganta, yo me encontraba demasiado tensa
como para estremecerme, me sentía como una tabla.
— La chicas están allá –apunto a su lado
izquierdo, eché un vistazo y ahí estaban las chicas –Te llaman.
— Ok.
Después de mostrarle una sonrisa me puse de
pié, vi a Georg sentarse junto a Tom, creo que los cuatro querían conversar un
poco. Me alejé de Andreas y caminé lentamente hacia las chicas sin dejar de
mirar a los chicos.
BY GUSTAV:
— ¿Hola?
— Hola Pame ¿Estas ocupada?
— ¿Gustav?
— Sí, soy yo.
— Hola,
no, no estoy ocupada.
— Perdón por llamarte a esta hora, quería
hablar contigo.
— Bueno,
yo también quería hablar contigo –soltó una risita.
— ¿Qué tal si voy a tu casa?
— Uhm
no, debes descansar.
— Tienes razón –en verdad quería verla.
— Pero
mejor iré a tu casa.
— ¿Enserio? –su propuesta me emocionó tanto
sonreí de oreja a oreja.
— Sí,
dime tu dirección y estaré ahí lo más rápido que pueda.
— Mejor dime en donde vives y mandaré a
alguien por ti.
Empecé a arreglarme en cuanto Luis, el
chofer, fue a recoger a Pamela en su casa, quería estar bien para ella, es una
chica realmente linda, con sus ojos tan llenos de esperanza, es preciosa.
Quería borrar con algo lo que Tom escribió
en el vendaje de mi tobillo “Si te la
sigues jalando en el baño no solo te fracturarás el tobillo;-)” Grandísimo
imbécil, sólo a él se le ocurre rayar en una venda y lo peor es que lo hizo con
un marcador y eso se nota a kilómetros.
Escuché la puerta.
— ¿Tan rápido?
Caminé hasta la puerta principal y al
abrirla la vi, lucía estupenda.
— ¡Hey! –Me saludo con un beso en la
mejilla –Es gracioso, vivo a cinco calles de aquí.
Soltó una leve risa. Esta chica me encanta.
BY DANIELA:
— ¿De qué tanto hablaran esos cuatro? –preguntó
Katty mientras miraba a los chicos.
— De seguro de quien lo tiene más grande
–soltó Rosaline y empezamos a reír.
— Sinceramente, esta noche ha sido muy
divertida –dije y las demás afirmaron.
De repente se asoma un sujeto, se me hizo
algo familiar, pero no se acercó a mí sino a Rosaline, ella parecía incómoda
con su presencia.
— ¿Qué haces aquí? –le preguntó con cierto
tono de amargura.
Las demás nos miramos entre nosotras, esto
estaba empezando a volverse incómodo, en especial cuando llegaron unos diez
sujetos más.
— Vine por ti, vámonos ahora –lo dijo con
tanta seguridad en su voz que el rostro de Rosaline se tensó.
— Yo no iré contigo a ninguna parte.
— Vamos a las buenas o a las malas.
— Escucha Andy, yo no soy nada para ti, así
que has el favor de irte de aquí.
«Andy»
ese nombre aclaró mis pensamientos, lo recordé inmediatamente, este es el
muchacho que hizo que Charlie se comporte como una fiera cuando ese sujeto
quiso tenerme como una de sus chicas de noche. Por cierto hasta donde recuerdo
ese muchacho es peligroso y si está aquí dudo que sea por algo bueno. Si busca
a Rosaline y ella no quiere ir esto va a terminar mal. En especial si estamos
rodeadas por sujetos de aspecto rudo.
— ¡Rosaline vámonos ahora! –gritó Andy y
las chicas me miraron asustadas.
Andy estaba entre Rosaline y yo, pero a mí
me daba la espalda.
— ¡Yo no voy a ir contigo a ninguna parte!
Con los gritos de Andy y Rosaline habían
traído la atención de todas las personas que estaban cerca de nosotras.
— Mejor iré por los chicos, ya es hora de
irnos –dijo Michel.
Michel empezó a caminar.
— ¿No vienes conmigo? ¡Bien! –al chico se
le habían abierto los ojos como un
maniático, estaba furioso.
— ¡Oh, Dios mío! ¡Tiene un arma! –gritó una
chica en cuanto Andy sacó un arma del bolsillo trasero de su pantalón y apuntó
al techo.
De repente sujetó a Michel de las muñecas y
empezó a jalonearla para llevársela con él. Katty empezó a gritar, pero un
sujeto también la empezó a jalar, intentaron agarrarme pero los golpee.
— ¡¿Qué haces idiota?! ¡Suéltalas! –le
gritó Rosaline a Andy mientras lo
golpeaba en la espalda.
— ¡Georg! ¡Georg! – gritó Katty.
Rosaline empezó a golpear al sujeto que
cargaba a Katty, vi que iban a llevársela también y fui a ayudarla, Katty cayó
encima de Rosaline y yo tropecé y caí con ellas al momento que intenté ir por
Michel.
— ¡Andreas! –gritó Michel aterrorizada.
— ¡Ya sabes Rosaline! ¡Si quieres a tu
amiga devuelta ven conmigo! ¡Y si no vete despidiendo de una vez! –amenazó a
Rosaline.
Cuando regresé a mirar los chicos estaba
corriendo hacia nosotras, pero los otros sujetos ya se habían ido, sin dejar de
disparar al techo para que nadie los siga
— ¿Estás bien? –me preguntó Bill en cuanto
me ayudó a levantarme.
— Sí, solo que…
— ¿Dónde está Michel? ¡¿Dónde está mi
novia?! –Andreas empezó a alterarse.
— Andy… Andy se la llevo –le contestó
Rosaline mientras Tom la ayudaba a ponerse de pié
— ¿Qué dices? –Tom la miró -¿Cómo que se la
llevó?
— Al parecer nos siguió hasta aquí y me amenazo y de un momento la situación se
volvió violenta, sacó un arma y se llevó a Michel –Rosaline estaba aterrada y
su voz se estaba quebrando por las lágrimas que caían de su rostro. De hecho
todas estábamos aterrorizadas.
— ¿Un arma? –Andreas caminó hacia un
guardia que llegó a ver lo que estaba
pasando –Pensé que este lugar era seguro –le reclamó Andreas.
— No sé lo que pasó, el gerente hablará con
usted.
— ¿Estás bien? ¿No te hicieron nada? –me preguntó
Bill.
— ¡Mierda! –escuché a Georg.
Todos lo regresamos a mirar y vimos que
Katty estaba sentada en el suelo sin dejar de quejarse de dolor ya que su brazo
sangraba.
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